Politics

“¿Durante cuánto tiempo puede sobrevivir una sociedad una vez que se ha librado de sus orígenes fundacionales?”

Un diagnòstic perfecte del drama de Catalunya, Espanya i Europa sencera.

El escritor y periodista británico Douglas Murray publicó uno de los libros más vendidos de 2017: La extraña muerte de Europa. Hi feia una descripció de com els dirigents de l’Europa occidental havia decidit suicidar-la mitjançant una importació massiva d’una cultura (la islàmica) contrària a la seva. Uno de los párrafos del libro es especialmente sugerente, pues recoge fragmentos del diario del escritor Stephen Spender durante su estancia en Berlín en 1939, en pleno apogeo nazi, justo antes del estallido de la 2ª Guerra Mundial:

«El problema que se presenta con toda la gente encantadora que conocí en Alemania es que se mostraban o bien cansados o débiles«.

Murray, que se confiesa ateo y homosexual, reflexiona sobre aquesta manifestació:

«El problema del cansancio existencial se encuentra en que puede tolerar casi cualquier cosa para seguir en ese estado».

¿Por qué este cansancio existencial que nos impide enfrentarnos a ideologías destructivas y perversas? Porque todas las ideologías que con sus utopías trataron de sustituir al cristianismo han fracasado:

«Las ideas (…) pueden constituir el sueño de unos pocos, pero cuando fallan sus fundamentos, todo lo populares que pudieron haber sido se convierten rápidamente en fruto de la desolación. Tal fue el caso de la mayoría de los sistemas filosóficos más populares, que terminaron siendo visiones políticas totalitarias. (…) Fue, como lo describía memorablemente T.S. Elliot, el esfuerzo de ‘soñar  un sistema tan perfecto que nadie necesitara ser bueno’ (…)

A partir de la época de la Ilustración europea, a medida que se fue desvaneciendo la fe en Dios, se fue sustituyendo parcialmente por la fe y la confianza en el hombre (…) Sin embargo (…) ‘razón’ y ‘racionalismo’ habían llevado a los hombres a cometer los actos más irracionales y excesivos. (…) La creencia en la autonomía del hombre había sido destruida por los hombres».

Como decía Habermas «la iluminada edad moderna ha fracasado a la hora de encontrar un adecuado sustituto de la vía religiosa». I ara on som amb tot això d’el feminisme, el generisme, la cultura de la cancel.lació i altres ideologies d’autoodi? En la «deconstrucción»:

«Los filósofos del Continente se han sentido hechizados exclusivamente por cómo poder evitar las grandes preguntas (…) como si el evitar los temas trascendentales fuera el único objetivo de la filosofía (…) también en esto subyace una enorme desconfianza«.

La pregunta que entonces se formula Murray es definitiva: «¿Durante cuánto tiempo puede sobrevivir una sociedad, una vez que se ha liberado de sus orígenes fundacionales y dirigentes?». ¿Cuánto puede aguantar una cultura separada del origen del que procede?

Resumamos la reflexión de Murray: mucha gente está dispuesta a aceptar cualquier ideología o hecho que sabe letal porque ya no se ve capaz de la verdad, el bien, la justicia o la belleza. El rebuig del cristianisme i el fracàs dels seus sucedanis ha produit una desmoralització, un cansanci, un nihilisme, un afebliment o desvitalització que tolera lo que le suministren los poderosos. Desconfiamos de nosotros mismos, de nuestra cultura, de lo que somos, y aceptamos lo que nos digan por la tele mientras podamos seguir chapoteando en el albañal de la paguita y el bienestar.

Ja n’hi ha prou de fer el dropo. Despertémonos, dejemos el cansancio, vivamos, riámonos de las ideologías, volvamos alegremente a las fuentes de nuestra cultura. Tenemos mucho que decir al mundo.

Dolça i energitzada Catalunya…



Categories: Pensando bien

Tags: Douglas Murray, Europa, islam

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