Politics

El repugnante clasismo de los nacionalistas

Las 2 varas de medir del supremacismo nacionalista lazi.

Es casi imposible no haberse tropezado con alguna denuncia indignada de un supremacista lazi on fire porque el camarero de turno le ha hablado en español. Han demanat un tallat i el cambrer els ha respost amb un: «un cortado, ¿no?».

¡Anatema! ¡Vade retro, camarero colono y españolizante! A la foguera sense esperar ni un segon més!

Normalmente el camarero no es de aquí, muchas veces es uno de nuestros hermanos hispanoamericanos (aunque otras veces es italiano, chino o de cualquier otro rincón del mundo) y cobra un salario que, por usar un eufemismo, es justito. Al pobre camarero, que a duras penas llega a final de mes después de deslomarse en jornadas partidas y pringando fines de semana, se le echan encima las hordas lazis, insultándole y pidiendo el boicot contra el bar donde trabaja.

Es, por desgracia, una de las costumbres propias de la reichpubliqueta lazi y su armonioso clima de somriures.

Pero el nacionalismo es, además, de un clasismo insufrible.

Si eres un trabajador humilde, se creen con derecho a machacarte, insultarte, pisotearte.

Si eres alguien importante y forrado de millones… entonces miran para otro lado.

Es lo que pasó con Messi, que lleva desde los 13 años en Cataluña y nunca ha dicho en catalán más que «Visca el Barça». Pero para el nacionalismo hay 2 varas de medir: la del camarero y la del futbolista.

Es lo que ha vuelto a ocurrir durante la celebración del ascenso del Gerona a Primera División y las aclamaciones a Stuani hablando en español, que tan certeramente ha comentado Héctor Company:

Poco más que añadir, amigo Héctor. La has clavado: sois unos clasistas repugnantes. Així és el supremacisme llazi que tant de mal fa a la nostra terra.

Dolça i supremacista Catalunya…



Categories: LlenguaLibre

Tags: catalan nationalism, Girona, Héctor Company, Stuani

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