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“En 2011 voté a Rajoy, pero me desencanté por la traición continua”

Juan García-Gallardo (Burgos, 1992) tiene solo 30 años, pasa de la serie Peaky Blinders y no tiene reparo en asegurar que se ve como futuro presidente de Castilla y León. Faltan solo tres días para los comicios y el candidato de Vox llega al cierre de campaña con la satisfacción de haber llenado cada mitin -algunos de ellos flanqueado por Abascal- y con el disgusto de no haber podido participar en los dos grandes debates televisados que sí han enfrentado a Mañueco, Tudanca e Igea.

Precisamente, su habilidad para debatir aparece destacada en su currículum. “Ha ganado competiciones colectivas a nivel autonómico y participado con éxito en varios torneos, incluido el campeonato mundial de debate en español celebrado en Madrid en el año 2013”, recoge la web del despacho de abogados familiar en el que ejercía hasta ahora. Pero no pudo ser. Al igual que ocurrió con Izquierda Unida en 2019, tanto Vox como Unidas Podemos se han quedado fuera de combate por no tener un grupo parlamentario propio en el parlamento regional. Así se lo recordaron los jueces del Tribunal Supremo.

Y García-Gallardo tiró de Twitter para fijar la siguiente advertencia en su perfil: “Hemos sido excluidos del debate electoral. Los castellanos y leoneses no podrán escucharnos hoy. ¿La razón? Una ley de 2016 para blindar a los partidos en el poder. Pero Vox ya representa a millones de españoles. Y Castilla y León no es una excepción. Nos vemos en las urnas”.

Ex votante del Partido Popular, García-Gallardo reconoce en esta entrevista con Vozpópuli estar cansado del discurso de la resignación y del conformismo que impera, sobre todo, entre los jóvenes. Este domingo votará en el Colegio Río Arlanzón, en su Burgos natal.

Usted es abogado y su experiencia laboral se concentra en el sector privado, ¿por qué decidió dar el salto a la política?

La tierra en la que nací necesitaba un cambio de rumbo a todos los niveles, y encontré en Vox las ideas y principios rectores para llevarlo a cabo. Después vino la propuesta de nuestro presidente, que acepté con gusto.

¿En alguna ocasión fue votante del PP? En ese caso, ¿por qué dejó de votarles?

Voté a Rajoy en 2011, pero me desencanté rápidamente por la traición continua a la que sometieron a millones de españoles.

Castilla y León es la segunda comunidad autónoma más envejecida de España. ¿Cree que su juventud y falta de experiencia en política podrían perjudicarle a la hora de captar votos?

Nosotros en lo que no tenemos experiencia es en traicionar a nuestros votantes. En Vox hay personas de todo tipo y procedencia, tanto laboral como socialmente hablando. Tenemos un equipo muy bien formado. La juventud no es un problema si se marcan los objetivos para la vejez. De ahí nuestro lema de campaña: ‘Siembra’. Venimos a hacer grandes cambios, y eso requerirá empeño, trabajo y todo nuestro tiempo.

Vox envío al diputado Ignacio Garriga a Cataluña y todo apunta a que Macarena Olona desembarcará en Andalucía. ¿Por qué cree que en Castilla y León han optado por un rostro desconocido?

Vox es un partido que ha crecido y ha ampliado su base notablemente en los últimos años. Hemos pasado de no tener representación a ser la tercera fuerza política de España, algo que requiere ampliar el número de personas destinadas a representar a todos aquellos españoles que depositan su confianza en nosotros.

Juan García-Gallardo
El candidato de Vox en Castilla y León, Juan García-Gallardo.

Agricultura y ganadería

Los ‘berberechos y las cañas’ centraron gran parte del debate electoral en Madrid. ¿Está pasando lo mismo con la carne en Castilla y León?

La defensa de la carne es una necesidad, especialmente ahora, cuando está siendo atacada. Atacada directamente por el Gobierno, que quiere reducir su consumo, criminalizar a nuestros ganaderos y devolver a los españoles al siglo XIX, cuando solo unos pocos podían permitirse estos productos. Pero también está siendo atacada por esas agendas globales que suscriben el resto de partidos y que tienen los mismos objetivos que aquellos ministros que hoy la atacan frontalmente.

¿Han abusado los políticos de hacerse fotos entre ovejas y vacas? Usted también ha visitado granjas en los últimos días.

De lo que abusan es de disfrazarse durante la campaña para olvidarse el resto de años. Hay que estar siempre con los agricultores, los ganaderos y el sector primario en general, porque son potencia y el espolón de proa de nuestra comunidad. Y ese apoyo debe materializarse en políticas, no en fotos.

Gran parte del discurso de Vox se está dirigiendo a ganaderos y agricultores. ¿Cree que los ganaderos y agricultores de su tierra se identifican con usted? ¿Y con el resto de candidatos?

Lo que puedo decirle es que estamos teniendo un gran recibimiento allí donde vamos, tanto en nuestras visitas como en nuestros mítines, llenando cada plaza de Castilla y León. Los agricultores y ganaderos con los que hemos estado estos días nos han trasladado su apoyo y nos han animado a mantener nuestro compromiso con el campo.

Abusan de disfrazarse durante la campaña para olvidarse el resto de años. Hay que estar siempre con los agricultores, los ganaderos y el sector primario en general

¿Cuáles son para usted los principales problemas del campo en Castilla y León?

La competencia desleal; el aumento de los costes de producción, agravado por los impuestos del Gobierno; la criminalización de la vida rural y la producción agrícola de las agendas globales y la religión climática.

¿Cree que su edad le servirá para conectar con los jóvenes en castellanoleoneses?

Mi juventud puede ser un punto de encuentro con ciertos simpatizantes que ven en mí un reflejo de su situación o trayectoria personal. Pero Vox no pivota en torno a personalismos, sino en pro de unas ideas que defendimos desde el principio y que cada día representan a más personas en toda España.

Se ha referido en varias ocasiones a la falta de medidas para fomentar la natalidad. ¿Qué diferencias observa entre su generación y la de sus padres?

En el caso de nuestra región y vinculado a otras muchas cuestiones, la falta de alternativas en una comunidad que se ha ido despoblando poco a poco debido a unas condiciones laborales muy complicadas, especialmente para los jóvenes.

¿Cree que se vivía mejor hace 20 años?

Creo que hace veinte años no había tantos debates estériles que monopolizaban la actividad política. Hay que comenzar a hablar de problemas que se sepultaron y de debates secuestrados: la falta de natalidad, la industria en Castilla y León y la competencia desleal.

¿Qué medidas propone para que los jóvenes que se han marchado de Castilla y León puedan retornar?

Nuestras medidas son claras al respecto: vamos a hacer una apuesta decidida por la natalidad, con incentivos fiscales y ayudas progresivas en función del número de hijos. Hay que garantizar unas condiciones mínimas a todas aquellas personas que quieran formar una familia.

También hay que aprobar una fiscalidad atractiva y hacer una apuesta para aumentar el tejido industrial en nuestra región, para que el trabajo no vuelva a ser un problema estrictamente relacionado con la despoblación y la falta de oportunidades.

Las encuestas soplan a favor de Vox. ¿Cuántos escaños augura para su partido?

Prefiero no jugar con futuribles. No tenemos una bola de cristal, pero puedo decirle que salimos a ganar y que contamos con un apoyo en constante crecimiento que el próximo trece de febrero se hará efectivo.

¿Cree que Vox sacará los mismos resultados en Castilla y León independientemente del candidato?

Lo que yo puedo decirle es que Vox sumará apoyos de personas muy diferentes, a lo largo y ancho de la región, y que nuestros actos convocan a personas de todo tipo. Y esa es la estimación de la que más nos fiamos, al margen de elucubraciones.

Santiago Abascal abraza al candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por Vox, Juan García-Gallardo en un acto de campaña electoral en Palencia.

García-Gallardo y Mañueco

Si Mañueco suma más votos que el bloque de la izquierda, ¿le apoyarán desde fuera como se hizo en Madrid o no lo contemplan?

Vox sale a ganar y a trabajar por construir una alternativa para Castilla y León. Nuestro foco no se centra en estos momentos en los pactos o en el reparto de cargos. Cuando los castellanos y leoneses expresen su voluntad en las urnas, entonces barajaremos los diferentes escenarios electorales.

Le ha criticado en varias ocasiones. ¿Se ve formando parte de un Gobierno de coalición con el PP en Castilla y León?

Me veo presidiendo la Junta de Castilla y León y representando a los castellanos y leoneses, algo para lo que nos presentamos a estas elecciones con la máxima ambición.

Al poco de conocerse su candidatura salieron a la luz varios tuits de corte homófobo y racista. Usted se escuda en que los escribió cuando tenía 20 años. ¿Se arrepiente de haberlos escrito o solo los borró porque ahora es político?

Yo no publiqué ningún tuit homófobo ni racista. El problema es la hipocresía de algunos medios de comunicación, que han dado vocación de generalidad a unos tuits irónicos, privados en aquella época y sacados de contexto, puesto que no iban dirigidos a ningún colectivo en particular.

Esos mismos mensajes le han valido todo tipo de descalificaciones a los pocos días de sumarse a las filas de Vox. ¿Contaba con ello o le entraron ganas de dar marcha atrás?

Estaba y estoy demasiado ocupado construyendo una alternativa para Castilla y León como para andar con remilgos por unos tuits descontextualizados que escribí hace diez, doce o trece años.

¿Se considera machista, homófobo y racista?

No es que no me lo “considere”, es que no lo soy. Yo juzgo a las personas por su bondad y valía, no por su raza o su tendencia sexual.

No soy machista, homófobo ni racista. Yo juzgo a las personas por su bondad y valía, no por su raza o su tendencia sexual

Francisco Igea les llamó los ‘Peaky blinders’ por su estética y el apodo tuvo una gran acogida en las redes sociales. ¿Cómo lo encajó?

Hay un refrán castellano muy útil para este tipo de críticas vacías: “Lo que Paco dice de Juan dice más de Paco que de Juan”.

¿Le gusta la serie? ¿Algún parecido con Vox? ¿Y con la realidad española?

Desconozco la trama, no he visto la serie.

Vox y su entorno tampoco escatiman en poner motes a los distintos miembros del Consejo de Ministros y elevarlos a trending topic casi a diario. ¿Cómo ve este tipo de prácticas? ¿Le parecen mal o le hace más gracia cuando se trata de insultar al adversario?

Creo que son anécdotas derivadas del normal transcurso de la política y no le daría más importancia de la debida.

Toda la cúpula de Vox está desplegada en la campaña de CyL. ¿Tiene algún referente político dentro del partido? ¿Se considera el delfín de Abascal?

Mi gran referente es Santiago, pero si me piden afinar señalaría a Francisco José Contreras, uno de nuestros diputados por Sevilla.

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