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Iniciativa para socavar anacrónico poder de veto gana fuerza en la ONU – Rebelion

Sin embargo, una nueva propuesta de resolución presentada ante la Asamblea General (AG) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se postula como un intento de socavar el veto en una medida que probablemente será apoyada por la mayoría de los 193 Estados miembros, en una reunión que se celebrará este mismo mes de abril, presumiblemente el martes 26.

Titulada «Mandato permanente para un debate en la Asamblea General en
caso de veto en el Consejo de Seguridad», el proyecto de resolución
contaba hasta el miércoles 20 con 57 patrocinadores, que promueven
acabar o al menos limitar el considerado anacrónico poder de veto de los
cinco miembros permanentes (P5) del Consejo de Seguridad: China,
Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia.

La embajadora permanente de Estados Unidos ante la ONU, Linda
Thomas-Greenfield, reveló el martes 19 a los periodistas que su país era
uno de los copatrocinadores de la resolución, encabezada por un grupo
de Estados miembros encabezado por Liechtenstein.

“Esta medida innovadora convocaría automáticamente una reunión de la
Asamblea General después de que se haya producido un veto en el Consejo
de Seguridad”, dijo.

Tal y como se negoció en 1945, señaló, la Carta de la ONU confía a
los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad la capacidad de
impedir la adopción de una resolución mediante el veto, un mecanismo que
lleva mucho tiempo siendo objeto de debate institucional.

“Estados Unidos se toma en serio su privilegio de poder de veto; es
una responsabilidad sobria y solemne que debe ser respetada por aquellos
miembros permanentes a los que se les ha confiado”, consideró.

A juicio de Thomas-Greenfield, “cuando un miembro permanente emite un
veto, debe estar preparado para explicar por qué la resolución en
cuestión no habría favorecido el mantenimiento de la paz y la seguridad
internacionales”.

“Lamentablemente, no todos los miembros del Consejo de Seguridad
comparten este sentimiento”, planteó la representante estadounidense
ante el organismo mundial.

La embajadora declaró que “estamos especialmente preocupados por el
vergonzoso patrón de Rusia de abusar de su privilegio de veto en las
últimas dos décadas”.

Citó como ejemplo los vetos de Moscú al envío de una misión de
observadores de la ONU a Georgia, un pequeño país euroasiático situado
en el mar Negro, que en 2008 soportó una invasión rusa y la ocupación de
parte de su territorio, algo que recuerda lo que sucede actualmente en
Ucrania.

Rusia, recordó también Thomas-Greenfield, también impidió mediante un
veto la investigación del uso de  armas químicas en Siria o el
establecimiento de un tribunal penal sobre el derribo del vuelo MH-17
sobre Ucrania, como en marzo impidió la condena al gobierno de Vladimir
Putin por su guerra “no provocada e injusta” en Ucrania.

La resolución de la Asamblea General sobre el veto, declaró la
embajadora, «será un paso significativo hacia la rendición de cuentas,
la transparencia y la responsabilidad de todos los miembros permanentes
del Consejo de Seguridad que ejercen su poder”.

Stephen Zunes, profesor de Política y Estudios Internacionales de la
Universidad de San Francisco, que ha escrito extensamente sobre la
política del Consejo de Seguridad, dijo a IPS que la Resolución 377 de
la Asamblea General, adoptada en 1950, otorga a la AG la autoridad para
hacer recomendaciones de acción colectiva en caso de que el Consejo de
Seguridad no actúe, como requiere su mandato, para mantener la seguridad
y la paz internacionales.

Señaló que la Asamblea General ha invocado esta resolución en cuatro
ocasiones cuando una resolución ampliamente apoyada fue bloqueada por un
veto: en 1950, en relación con la Guerra de Corea; en 1981, en relación
con Namibia; y en 1980 y 1997, en relación con resoluciones sobre
Palestina.

“Resulta irónico que Estados Unidos impulse un papel más activo de la
Asamblea General, dado que tres de esos cuatro casos fueron en
respuesta a un veto de Estados Unidos. De hecho, en los últimos 50 años,
Washington ha sido responsable de muchos más vetos que cualquier otro
miembro del Consejo de Seguridad”, apuntó el académico.

La
embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield,
durante una intervención en el Consejo de Seguridad. Foto: ONU

De los 72 vetos estadounidenses a resoluciones del Consejo de
Seguridad, Estados Unidos fue el único voto negativo en 63 de ellos,
recordó.

Sobre una propuesta de un país asiático, a finales de os años 70, de
que se estableciera la necesidad de un doble veto para que prosperara en
el Consejo de Seguridad, Zunes dijo que «ciertamente tiene mérito».
Pero recordó que eso requeriría la modificación de la Carta de la ONU y
que, además, es probable que Rusia bloquee esa reforma, al igual que
Estados Unidos.

La resolución propuesta ahora «decide», entre otras cosas, «que el
Presidente de la Asamblea General convocará una reunión formal de la
Asamblea dentro de los 10 días hábiles siguientes a la emisión de un
veto por parte de uno o más miembros permanentes del Consejo de
Seguridad”.

El objetivo, añade, sería “celebrar un debate sobre la situación
respecto a la cual se emitió el veto, siempre que la Asamblea General no
se reúna en una Sesión Especial de Emergencia sobre la misma
situación».

El especialista en el Consejo de Seguridad, James Paul, dijo a IPS
que, desde la fundación de la ONU en 1945, la gran mayoría de los
Estados miembros de la ONU han insistido en que los vetos en el máximo
órgano político del foro mundial dificultan la acción para preservar la
paz.

Los expertos han señalado a menudo que el veto mantiene muchos
asuntos importantes fuera completamente de la acción del Consejo, adujo
el autor de «Of Foxes and Chickens: Oligarchy and Global Power in the UN
Security Council (De zorros y gallinas: oligarquía y poder global en el
Consejo de Seguridad de la ONU).

“Aunque los cinco miembros permanentes con derecho a veto nunca han
aceptado una modificación de sus poderes de veto, los países más
pequeños de la Asamblea General de la ONU han tratado de debilitar el
veto mediante procedimientos y acciones que deslegitiman el uso del veto
y protestan contra la agresión protegida por el veto y otras
violaciones de la paz por parte de los gobiernos más poderosos», afirmó.

Un grupo de países afines, deseosos de reforzar la paz y la legalidad
internacionales (y de protegerse de agresores mayores), ha lanzado la
actual iniciativa, basándose en la oposición al veto ruso a una
resolución del Consejo que condenaba su invasión de Ucrania.

Esta iniciativa, dijo, desencadenaría automáticamente un debate en la
Asamblea General cada vez que se utilice el veto en el Consejo de
Seguridad. En teoría, un debate en la Asamblea (aunque no sea
vinculante) podría desincentivar el uso del veto por parte de un miembro
permanente.

“Aunque la vergüenza de un debate no siempre actuaría como freno a la
arrogancia de los Estados poderosos, valdría la pena aplicarlo”,
planteó Paul.

Andreas Bummel, director ejecutivo de Democracia Sin Fronteras, con
sede en Berlín, dijo a IPS: «Apoyamos firmemente la iniciativa de
Liechtenstein de que la Asamblea General se reúna automáticamente cada
vez que se emita un veto en el Consejo de Seguridad».

Esto, dijo, obligará a los miembros permanentes del Consejo a
justificar su voto ante la comunidad mundial. “Se elevará el coste
político del uso indebido del veto”, consideró.

Además, la Asamblea General podrá considerar habitualmente sus
propias medidas. “Es un paso importante en la dirección correcta”, dijo
Bummel.

“Es muy positivo y digno de mención que Estados Unidos sea uno de los
copatrocinadores de la resolución propuesta. Obviamente, están
preparados para explicar cualquier uso futuro del veto ante la Asamblea
General y aceptar su responsabilidad subsidiaria», puntualizó.

En un siguiente paso, argumentó Bummel, debería entenderse que los
miembros permanentes no pueden emitir votos que no sean tratados como
vetos contra resoluciones que, por lo demás, tienen mayoría para ser
aprobadas.

“Sin embargo, hay que revisar toda la estructura de la ONU. Todo el
mundo sabe que es anacrónico. En última instancia, los miembros
permanentes deben estar preparados para renunciar a su privilegio de
veto», dijo el activista internacional por la democracia.

En su diálogo con IPS, Paul advirtió: «Tenemos que recordar que los
miembros permanentes tienen muchas cartas que jugar. Estados Unidos, que
es con mucho el actor más poderoso de la escena mundial, tiene una
enorme influencia sobre la mayoría de los miembros del Consejo.  A
menudo puede bloquear o alterar en gran medida la acción del Consejo sin
tener que emitir un veto”.

Por eso su invasión y ocupación de Iraq en 2003, aunque inicialmente
fue rechazada por el Consejo, acabó siendo tolerada por el mismo Consejo
durante muchos años.  En el caso de los repetidos vetos de Washington a
las resoluciones del Consejo sobre Israel, Estados Unidos nunca ha
pagado un alto precio político.

Paul recordó que muchos observadores señalan que grandes potencias
como Rusia y Estados Unidos actúan constantemente despreciando el
multilateralismo y con escasa consideración por la ONU y el derecho
internacional.

“Así pues, cabe preguntarse cómo pueden tener éxito las Naciones
Unidas en un mundo expuesto a un uso tan cínico de la violencia y a un
crudo engrandecimiento nacional.   Ciertamente, no hay una respuesta
fácil, pero está claro que quienes buscan socavar el veto y ampliar el
potencial del derecho internacional están en el camino correcto”,
afirmó.

A su juicio, hay que prevalecer en el camino de reducir el poder de veto del P5, porque es el correcto.

Mientras tanto, la propuesta de reformar el Consejo de Seguridad se
prolonga desde hace más de dos décadas, con cuatro fuertes aspirantes a
engrosar los miembros permanentes: Alemania, Brasil, India y Japón.

Pero si finalmente tienen éxito en sus intentos, tendrán que soportar
lo que se describe mejor como «ciudadanía de segunda clase», ya que los
P5 no han dado ninguna indicación de que se ofrezcan poderes de veto a
los nuevos miembros.

Sin embargo, los líderes africanos llevan tiempo insistiendo en que
no aceptarán ningún miembro permanente en el Consejo de Seguridad, sin
poder de veto.

Fuente: https://ipsnoticias.net/2022/04/iniciativa-para-socavar-anacronico-poder-de-veto-gana-fuerza-en-la-onu/



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