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La Policía admite «innegables fallos» en la seguridad tras el asesinato de Abe

Cientos de ciudadanos presentan sus respetos ante un altar improvisado en Nara.. / reuters

Japón vive una jornada de luto y llanto en la víspera de los comicios a la Cámara Alta del Parlamento que se celebran este domingo

Jornada de dolor y luto en Tokio. Japón llora este sábado la muerte del ex primer ministro Shinzo Abe,
asesinado a tiros la víspera durante un mitin en el oeste del país, donde la Policía admitió errores en la seguridad. «Es innegable que se han producido fallos con las medidas de escolta», ha lamentado el jefe Guardia Local de Nara, Tomoaki Onizuka, tras hacer una disculpa pública por el asesinato del político más conocido del territorio nipón. Ante lo sucedido, el responsable de la prefectura ha prometido «analizar totalmente los problemas y tomar las medidas apropiadas», ha declarado en una rueda de prensa recogida por la agencia Kyodo. «Es un asunto urgente para nosotros llevar a cabo una investigación para aclarar lo ocurrido», ha señalado Onizuka.

Muchas voces han criticado la seguridad tras el ataque contra Abe, de 67 años, en un mitin al aire libre de cara a las elecciones a la Cámara Alta del Parlamento que se celebran hoy. ¿Por qué el ex primer ministro se encontraba a pie de calle?, cuestionan los críticos. Lo cierto es que las medidas de escolta durante las campañas electorales suele ser relativamente laxa en el país nipón, donde imperan estrictas leyes sobre la tenencia de armas de fuego y donde el nivel de violencia es bastante escaso.

De hecho, según datos de la Agencia Nacional de Policía, el número de delitos denunciados en Japón durante 2021 se redujo un 7,5% con respecto al ejercicio anterior hasta los 568.148, lo que supone un récord a la baja desde la posguerra por séptimo año consecutivo. Las estadísticas destacan que la cifra más alta se alcanzó en 2002 con hasta 2,85 millones de delitos; una cifra que se ha reducido considerablemente hasta hoy.

Tras ese continuo decrecimiento de la violencia en las calles de Japón durante dos décadas, la trágica muerte de Abe ha conmocionado al país. Tanto que la Policía ha revolucionado las medidas de seguridad en torno a los comicios, donde siempre se suele acortar al máximo la distancia entre candidatos y votantes. En esta ocasión habrá una mayor presencia de agentes y los ciudadanos no podrán acercarse como de costumbre a los políticos.

«No lo puedo creer»

Un coche fúnebre ha trasladado el cuerpo del ex primer ministro desde el hospital hasta su domicilio, en Tokio, hoy, mientras el país se encontraba envuelto en llanto y dolor. Cientos de ciudadanos han presentado sus respetos ante una gran ofrenda floral en un altar improvisado en Nara, cerca del lugar donde Abe recibió dos disparos en el cuello y el brazo izquierdo a manos de un antiguo militar de 41 años llamado Tetsuya Yamagami. Una estampa que se repite continuamente desde el viernes. «No puedo creer que algo así pudiera suceder en Japón», lamentó Akira Takahashi, de 54 años, que se acercó a depositar unas flores. «Debió haber más miembros de seguridad», afirmó de forma contundente.

Abe procedía de una familia política y se convirtió en el primer ministro más joven de la posguerra cuando asumió el poder en 2006 a los 52 años. Ocupó el cargo hasta septiembre de 2007 y posteriormente entre diciembre de 2012 y septiembre de 2020, cuando presentó su dimisión por problemas de salud. Su pérdida ha causado conmoción a nivel mundial. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, manifestó estar «impactado, indignado y profundamente entristecido» por el trágico suceso. Yoon Suk-yeol, su homólogo en Corea del Sur, un país con el que Abe tuvo roces, se refirió al asesinato como un «acto inaceptable», mientras que la embajada china en Japón elogió a la víctima por su «contribución a mejorar y desarrollar» las relaciones.

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