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Los caminos del viejo ‘triunvirato’ del éxito rojiblanco un año después

Fran Sánchez, Diego Martínez y Monterrubio, junto a Macanás, que sigue en el club. / P. V. / gcf

Granada CF

Diego Martínez dirigirá al Espanyol, Fran Sánchez acaba de ascender con el Valladolid y Monterrubio asesora a fondos de inversión americanos

Hace poco más de un año y medio, una presentación sirvió para inmortalizar al símbolo del posiblemente mejor Granada de todos los tiempos. Fue un acto discreto por la pandemia, pero cargado de emotividad. En la llamada ‘puerta de los entrenadores’ en el estadio Nuevo Los Cármenes, en la que están reflejados destacados técnicos de la historia del club, fue descubierta para la posteridad la imagen de Diego Martínez, por entonces el preparador del equipo, el que consiguió, entre otras cosas, que el club disputara una competición europea por primera vez. Allí, ante su rostro serigrafiado, se fotografiaron varias personas vinculadas al Granada. Una imagen en concreto adquirió un valor especial. Salían cuatro personas: el propio Diego, Antonio Fernández Monterrubio (director general), Fran Sánchez (director deportivo) y Pepe Macanás (representante institucional). De ellos, solo el último sigue ligado a la entidad, aunque por aquel entonces ya había sido desposeído del cargo de consejero. 16 meses y medio después, los otros tres, aquel ‘triunvirato’ del éxito rojiblanco, siguen con su vida en otros lares. Martínez, a punto de ser nombrado entrenador del Espanyol. Sánchez, recién ascendido a Primera con el Valladolid. Monterrubio, vinculado al asesoramiento deportivo; al final nadie demostró ciertas acusaciones veladas y varias insinuaciones sobre su gestión, aunque se escarbara tan en profundidad. Fue el único despedido de los tres. El club, al tiempo, le tuvo que indemnizar por ello de manera importante.

Hoy el granadismo sufre las consecuencias de un descenso deportivo, pero los hechos que fueron precipitando la deriva actual del proyecto se iniciaron un poco antes de aquella celebración en honor al ‘chamán’. En concreto, tres meses antes, cuando una junta extraordinaria, que no advertía de cambios profundos en su anuncio, sirvió para la irrupción de Rentao Yi como presidente y, en teoría, máximo accionista; la renovación del consejo de administración con los chinos Lingxiao Yu y Sophia Yang como miembros y la salida de Macanás; y la degradación del entonces mandatario John Jiang, ‘enmascarado’ bajo un nombramiento como presidente honorario. Poco más se supo de él en adelante.

La entrada de Sophia Yang no aventuraba nada bueno para Monterrubio. No era su primera etapa en el Granada: en la anterior, había ejercido de ‘controler’ financiera y fue despedida por el sevillano tras su llegada, después del descenso. Yang supervisaba todo y Monterrubio dudaba de la operatividad. Toda operación se retrasaba y pidió a Jiang que ella abandonara el club porque no le veía mentalidad económica. El entonces presidente era poderoso aún y accedió a la medida. Cuando Yang volvió en septiembre de 2020, Monterrubio era consciente de que sería él quien quedaría fuera más tarde o más temprano. Llegó a sugerir una solución negociada para salir, que no se le consideró. Cada vez más orillado, con la llegada de Patricia Rodríguez en la semana del viaje a Nápoles, primero como consejera, se iban poniendo las cartas sobre la mesa. A Monterrubio se le buscó cualquier argumento objetivo para echarlo a través de diversas auditorias, sin fruto. A finales de abril llegó su salida. En julio, la resolución extrajudicial. Ahora ejerce de consultor para fondos de inversión norteamericanos con intereses en el fútbol francés y portugués. Su residencia sigue estando en Granada.

Un mes después del anuncio del cese de Monterrubio, llegó el del fin de etapa de Diego Martínez, en mayo. Su postura para renovar estuvo muy alejada, pero en las semanas previas la impresión era que la propiedad estaba dispuesta a hacer los esfuerzos que fueran necesarios para retenerlo. LaLiga culminó y él se tomó unos días de compás de espera, pero nadie supo responder a una pregunta pertinente: quién mandaba en el club realmente. El galimatías tras la figura de Rentao Yi. Las dudas del gallego no se disiparon y decidió cortar por supuesto «cansancio», el argumento empleado en su despedida. En realidad, no veía claro el rumbo del proyecto.

Todavía quedó un miembro del ‘triunvirato’, Fran Sánchez. El alicantino fue claro con Patricia Rodríguez: si no se contaba con él, quería que se lo hicieran saber. Nadie le dijo que no entrara en los planes y ese ‘acercamiento’ a la que iba a ser directora general le alejó de Monterrubio. Sin embargo, con el fin de temporada los movimientos de los dirigentes indicaban que se buscaba un nuevo director deportivo, aparte de otro entrenador. Sánchez había tramitado la llegada de Pacheta, pero nadie le hizo caso. Marginado, decidió atender a una oferta del Real Valladolid, recién descendido. Un año después, precisamente con el entrenador al que quiso de rojiblanco, vuelve a Primera. Se encontrará con Diego Martínez al frente del Espanyol. Monterrubio mantiene su expediente impoluto.

Los que les sustituyeron en Granada han fracasado por unos motivos u otros, con el consentimiento de los representantes de la empresa DDMC, máxima accionista de la sociedad que domina el club.

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